Justicia a medias. Los Agrotóxicos Matan.

En el día de ayer se conoció el veredicto del juicio contra el productor Ricardo Prietto por la muerte del niño Nicolás Arévalo, al intoxicarse con un químico que usaban para fumigar.

La familia de Nicolás, fallecido y de Celeste Estévez, que le produjo severos problemas de salud, víctimas del agrotóxico y del accionar irresponsable de Prietto, obtuvieron la respuesta de la justicia de Corrientes en el segundo juicio, ya que en el primer juicio se desestimaron las pruebas que se presentaron. Fue en el Tribunal Oral de Goya que lxs jueces Jorge Carbone, Joaquín Sebastián Romero y Darío Ortiz, emitieron la condena a Ricardo Prietto a 3 años de prisión condicional como responsable de homicidio culposo de Nicolás Arévalo de 4 años y por las lesiones graves de su prima Celeste Estévez de 7 años, ambos se intoxicaron con el agroquímico endusolfán, prohibido su uso por el INTA y SENASA.

“Esta lucha no fue en vano, esta lucha tiene tiene una sentencia condenatoria a un productor de la zona de Lavalle por la implementación de químicos que dañan y que matan nuestra población. Esta sentencia tiene que ser la bandera de Nicolás y Celeste con la intención de generar nuevas condiciones en la producción. El mundo está avanzando, sin embargo, en Corrientes nos mantenemos en un sistema feudal, en el que el tomate vale más que la vida”, manifestó Hermindo González, abogado de la familia.

Tras 9 años se consiguió sentencia. El defensor legal González lamentó el desempeño del Poder Judicial por el tiempo y los dos juicios que llevó el proceso de la causa. “Genera sensaciones ambivalentes por el dolor y la ansiedad de la familia, que volvió a revivir los hechos con mucha entereza. Y tuvieron el valor de poner el rostro ante la comunidad de quienes hacen prevalecer los bienes de capital por sobre la vida humana. Esa lucha hoy tiene respuestas”, afirmó el abogado querellante. Se solicitó la pena máxima de homicidio culposo por la responsabilidad del uso de agrotóxicos y obtuvo otra condena, de sabor agridulce como afirmó González, porque Prietto podrá caminar tranquilamente sin cumplir un día de prisión.

Desde organizaciones ambientalistas y de producción agroecológica se vienen denunciando el poco control que existe en Corrientes sobre el uso de agroquímicos en alimentos, que terminan en la mesa y que su consume repercute en la salud directamente.

“Desde el primer juicio, sabíamos que la pena y el cumplimiento efectivo de prisión sería algo difícil de conseguir, porque no hay antecedentes en la Argentina de una sentencia cuya causal de muerte sean los agrotóxicos. Pero, a nivel de memoria y reparación, el reconocimiento para la familia de que quede probado en el expediente que lo que dijeron era cierto, que la culpa fue de quienes ellos dijeron, es importante”, resaltó Emilio Spataro, testigo y referente de Amigos de la Tierra.

“Hay muchos productos legalmente permitidos, que se usan conforme a la ley, pero son tan peligrosos y con condiciones tan específicas de uso, que es difícil no hacer daño. Hoy se utilizan sin conciencia del riesgo que implican. A nivel nacional sienta un precedente en ese sentido, no todo es soja y glifosato, hay muchos químicos que se utilizan que deberían ser quitados y replantear el modelo en insumos químicos”, concluyó el referente.

Hoy en los campos de Corrientes que no sólo alimentan a nuestro país se utilizan cada vez más: Bromoxinil, 2,4 D, Atrazina, Fenpropatrina, Fosfuro de Aluminio, Bromuro de Metilo y Cipermetrina. Es prioridad y responsabilidad del estado provincial cuidar a lxs correntinxs, prohibir este modelo agroempresarial y su vinculación a funcionarios provinciales. El cuidado de la salud primero pasa la alimentación.

Fuentes: Agencia Tierra Viva y FM La Chicharra.

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