Cárcel Común para el Genocidio

La estrategia llevada a cabo por las defensas de genocidas de la Dictadura Cívico Militar con el fin de obtener el beneficio de prisión domiciliaria fueron rechazadas.

Tras la confirmación de las solicitudes presentadas en los tribunales a fines del mes de septiembre fue rápido y claro el repudio de Organismos de Derechos Humanos.

La defensa de Jorge «Tigre» Acosta condenado a perpetua y esperando el juicio por delitos sexuales en la ESMA, realizó el pedido de acceder al beneficio de cumplir condena en su hogar. Además, se sumaron al intento Alfredo Astiz, Adolfo Donda, Ricardo Cavallo y Jorge Rádice, que fracasaron utilizando la Pandemia como excusa. También, condenados a prisión perpetua por los secuestros, torturas, violaciones, homicidios y aberraciones sistemáticas que se cometieron en la Escuela Mecánica de la Armada. Los recursos presentados fueron rechazados por la Cámara Federal de Casación Penal y los declaró inadmisibles.

El mismo fin obtuvo lo solicitado por la defensora de Miguel Osvaldo Etchecolatz. La Justicia Federal de Lomas de Zamora le denegó. El juez federal Juan Pablo Augé recordó que el condenado por delitos de lesa humanidad es investigado y sospechado con fundadas razones de intentar eludir el accionar de la Justicia, entorpecer la investigación por su vinculación directa de impedir el avance y seguimiento de otras causas por medio de amenazas e intimidaciones contra testigos (Julio López desaparecido), familiares de víctimas y representantes de organismos de DDHH, declaró el magistrado.

En momentos donde se proyectan cambios en el funcionamiento de la Justicia, jueces duramente criticados en su desempeño mafioso y beneficioso a ciertos sectores del poder, todavía existe quienes cumplen con el deber democrático de impartir justicia.

Una vez más se escucha Memoria, Verdad y Justicia para Nunca Más.